martes, 26 de abril de 2011

Sentí tu respiración tan cerca que me hizo estremecer.

Pido disculpas yo también, pues llevo demasiado tiempo sin actualizar, tanto que había olvidado la contraseña. Una pena.

Qué complicado es obligarse a escribir algo y tener la mente totalmente bloqueada. Y es que este es uno de los motivos por los que no he escrito, además de falta de tiempo, encontrarme en época pre-exámenes y pasar demasiadas horas en la universidad.

Mayo... prácticamente se puede decir que ha acabado el curso y sigo fallando en los mismos puntos que me prometí corregir al inicio. Ya no sé qué hacer. Estoy en una época en la que comienza la maldita presión procedente de diversos sitios y deseas tirar la toalla, es lo más fácil, pero las personas nos caracterizamos por luchar ¿no? Ojalá vuelva a mí toda esa fortaleza que perdí hace unos años, la necesito porque poco a poco me voy consumiendo. Demasiadas historias sin final, momentos que no deseas que se repitan, gente que no responde como esperas, frases inacabadas...sí, todo ello está pudiendo conmigo.

Vuelta a la rutina, a la maldita rutina que si no fuese por la gente que te pone una sonrisa en la cara cada mañana dirías que estos días parecen una tortura. Terminó la Semana Santa. La he vivido como nunca, tantas cosas nuevas que no sabría por dónde empezar. Pequeños momentos y pequeñas situaciones que me han hecho crecer. Es algo de lo que estaré siempre agradecida, agradecida por presentarme esa oportunidad. 

Y bien termino ya porque dicho lo dicho demuestro lo que antes pensaba, mi mente es un caos que por el momento es imposible de organizar.  
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario