Y esta vez me desafía. Ella también sonríe y se relaja. Beso. Beso suave, beso lento, beso no impetuoso. Beso al Traminer, beso liviano, beso de lenguas en lucha, beso surf, beso en la ola, beso con mordisco, beso "querría seguir pero no podemos". Beso "no puedo más". Beso "hay gente"...
Tengo ganas de ti.
S.
sábado, 30 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Sentí tu respiración tan cerca que me hizo estremecer.
Pido disculpas yo también, pues llevo demasiado tiempo sin actualizar, tanto que había olvidado la contraseña. Una pena.
Qué complicado es obligarse a escribir algo y tener la mente totalmente bloqueada. Y es que este es uno de los motivos por los que no he escrito, además de falta de tiempo, encontrarme en época pre-exámenes y pasar demasiadas horas en la universidad.
Mayo... prácticamente se puede decir que ha acabado el curso y sigo fallando en los mismos puntos que me prometí corregir al inicio. Ya no sé qué hacer. Estoy en una época en la que comienza la maldita presión procedente de diversos sitios y deseas tirar la toalla, es lo más fácil, pero las personas nos caracterizamos por luchar ¿no? Ojalá vuelva a mí toda esa fortaleza que perdí hace unos años, la necesito porque poco a poco me voy consumiendo. Demasiadas historias sin final, momentos que no deseas que se repitan, gente que no responde como esperas, frases inacabadas...sí, todo ello está pudiendo conmigo.
Vuelta a la rutina, a la maldita rutina que si no fuese por la gente que te pone una sonrisa en la cara cada mañana dirías que estos días parecen una tortura. Terminó la Semana Santa. La he vivido como nunca, tantas cosas nuevas que no sabría por dónde empezar. Pequeños momentos y pequeñas situaciones que me han hecho crecer. Es algo de lo que estaré siempre agradecida, agradecida por presentarme esa oportunidad.
Y bien termino ya porque dicho lo dicho demuestro lo que antes pensaba, mi mente es un caos que por el momento es imposible de organizar.
viernes, 22 de abril de 2011
Muchas veces
Ante todo, pedir disculpas por la inactividad que ha sufrido este blog durante estas últimas semanas. se me han juntado muchas cosas, y sin profundizar demasiado en el tema, me he sentido desanimado y falto de ideas que compartir, al menos de ideas confesables, bien por ser demasiado personales o porque comunicarlas podrían hacer que os planteéis por qué aun no me han encerrado y tirado la llave bien lejos.
Muchas veces, metes la pata hasta el fondo y no te das cuenta. Y no sólo no te das cuenta, sino que te reafirmas en tus postura y te obcecas en que eres tú el único que lleva la razón. Y hacer eso te lleva, de manera indirecta, a pensar mal del resto de la gente y ver cosas donde no las hay.
Por eso, cuando te dan un toque de atención la primera vez, lo único que haces es darte la razón a ti mismo, y toda esa bola de mierda, de malos rollos y demás, va creciendo hasta límites insanos.
Pero cuando ya una segunda vez, te explican las cosas y oyes como se siente el resto de gente, te das cuenta que la culpa es tuya, y que tragándote el orgullo las cosas irían mucho mejor. Y que todas esas cosas que pensabas carecen de fundamento en su mayoría.
Sé que este post no está quedando nada claro, pero no me decidía a poner nada por escrito, y una vez que lo intento, no encuentro las palabras para exponerlo.
De todas maneras, he aprendido algo muy importante respecto a las relaciones humanas, y es que si alguien te importa, debes tratar a toda costa de mantener esa relación y demostrárselo no con palabras sino con acciones.
Nacho
Muchas veces, metes la pata hasta el fondo y no te das cuenta. Y no sólo no te das cuenta, sino que te reafirmas en tus postura y te obcecas en que eres tú el único que lleva la razón. Y hacer eso te lleva, de manera indirecta, a pensar mal del resto de la gente y ver cosas donde no las hay.
Por eso, cuando te dan un toque de atención la primera vez, lo único que haces es darte la razón a ti mismo, y toda esa bola de mierda, de malos rollos y demás, va creciendo hasta límites insanos.
Pero cuando ya una segunda vez, te explican las cosas y oyes como se siente el resto de gente, te das cuenta que la culpa es tuya, y que tragándote el orgullo las cosas irían mucho mejor. Y que todas esas cosas que pensabas carecen de fundamento en su mayoría.
Sé que este post no está quedando nada claro, pero no me decidía a poner nada por escrito, y una vez que lo intento, no encuentro las palabras para exponerlo.
De todas maneras, he aprendido algo muy importante respecto a las relaciones humanas, y es que si alguien te importa, debes tratar a toda costa de mantener esa relación y demostrárselo no con palabras sino con acciones.
Nacho
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